Los elefantes también se abrazan

Por Teresa Sauquet @TeresaSauquet

Elefantes asiáticos by Wikimedia Commons CC

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Un estudio liderado por la Universidad de Emory (E.E.U.U) muestra que los elefantes consuelan al compañero afligido de la misma forma que lo hacen los grandes simios.

Muchos autores defienden que la empatía precisa tanto de componentes emocionales como cognitivos para ser expresada. El ponerse en el lugar del otro y atribuirle emociones, intenciones o pensamientos distintos a los propios nos lleva hasta la teoría de la mente. Por otro lado, el acto de compartir su estado emocional nos vincula con la parte afectiva de la empatía. Sin embargo se cree que la empatía emocional posee rasgos filogenéticos anteriores a la cognitiva, de manera que las presiones selectivas han sido a su vez diferentes. Mientras la primera obedece a selección de parentesco y de compañía sexual, inhibiendo la violencia y estimulando la cohesión de grupo, la empatía cognitiva pudo surgir debido al aumento de la complejidad social de los grupos de homínidos tempranos, asociada a la reciprocidad, cooperación y capacidad de engaño.

Aparte de éstas diferencias entre ambos aspectos de la empatía, se ha propuesto una jerarquía filogenética relacionada con las capacidades empáticas. Desde la imitación inconsciente, pasando por el contagio emocional, imitación intencionada y la simpatía y compasión, éstas dos últimas como el grado de emoción más complejo que requieren de la capacidad de auto-consciencia. La simpatía conduce a la conducta prosocial con el objetivo de aliviar el sufrimiento del compañero. No obstante, el malestar en el individuo observado es percibido conscientemente por el primero y a su vez produce angustia en éste. La compasión, por el contrario, no implica necesariamente un sentimiento común entre el observador y el observado, aunque implica la preocupación empática e induce conductas de cuidado o consuelo.

Muchos son los animales que expresan un nivel u otro de empatía. Como emoción que regula las interacciones sociales, la empatía en su grado más complejo ha sido atribuida a algunos primates, así como a delfines y elefantes. Debido a la dificultad y la falta de ética que implicaría recrear situaciones de miedo o angustia en animales en cautividad con el fin de medir su respuesta empática, hay escasez de experimentos realizados al respecto. No obstante, y con el objetivo de medir el efecto del contagio emocional y la respuesta afiliativa del grupo ante el estrés de un congénere, Joshua M. Plotnik y Frans B.M. de Waal han realizado el primer estudio sistemático en elefante asiático (Elephas maximus).

foto4La investigación, realizada en el santuario “Elephant Nature Park” de Tailandia, se llevó a cabo con un total de 26 elefantes de todas las edades en régimen de semi-libertad, agrupados en 6 manadas de 5 a 7 individuos. Durante 11 meses y usando la metodología de reconciliación y consuelo propia de primates, los autores observaron que ante un estímulo que desencadena una respuesta de estrés en uno de los individuos del grupo, la respuesta emocional de éste es imitada por el resto de la manada y genera conductas de consuelo a través del contacto físico y vocalizaciones entre cada uno de los miembros así como hacia el individuo afligido. En este estudio, el estimulo desencadenante fue natural y no provocado, y obedecía a la proximidad de humanos o perros, o al vuelo de un helicóptero.

En palabras de Joshua Plotnik, que lidera el estudio publicado en PeerJ: “Curiosamente, la reconciliación es relativamente común en el reino animal, mientras que la conducta de consuelo es bastante infrecuente. Una hipótesis sugiere que la razón de esto es que el consuelo tiene fundamentos empáticos únicos en sólo unas pocas especies. Hasta la fecha, únicamente se ha observado en grandes simios, canidos y córvidos. Realizar el test en elefantes ha sido realmente interesante, ya que son bien conocidos por su inteligencia y complejidad social (así como por mostrar actos de ayuda y empatía), pero gran parte de la evidencia de estas capacidades era anecdótica hasta ahora. Hemos observado que los elefantes adoptaron el estado emocional del individuo estresado, emitiendo vocalizaciones y tocándole mediante la trompa la cara o la boca, reflejando el comportamiento de consuelo que vemos en otras especies. Asimismo, la mayoría del grupo imitaba la postura del individuo en dificultades, extendiendo las orejas y enderezando la cola.

En otros estudios realizados acerca del consuelo, la coincidencia entre estados emocionales a través del contagio emocional puede implicar que este comportamiento tenga bases empáticas. A pesar de que los autores reconocen que la idéntica respuesta emocional de varios individuos al estímulo podría ser contagiosa (múltiples individuos adoptan el estado emocional de uno) o universal (todos los individuos reaccionan con emociones similares a un mismo estímulo), las evidencias sustanciales aunque anecdóticas de contagio emocional observadas hasta ahora en elefantes y las diferencias temporales halladas entre las respuestas de la víctima y los testigos, apoya la idea de contagio emocional. Futuros estudios realizados con elefantes en libertad podrán confirmar estos resultados.

Las similitudes entre la complejidad social de los chimpancés y la de los elefantes sugiere una evolución cognitiva convergente que debe estudiarse más a fondo a través de un cuidadoso análisis de las redes sociales y el uso de la comunicación multi-modal en la gestión de sus entornos físicos y sociales.

Elefantes asiáticos by OxOx CC Some rights reserved

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Este estudio tiene notables implicaciones no sólo en el campo de la etología sino también en el de la conservación y el bienestar. Una profunda compresión de la conducta e inteligencia del elefante puede llevar a una mayor apreciación de su necesidad de conservación y a la mejora de la gestión de las poblaciones de elefantes en libertad y cautiverio.

Referencias bibliográficas:

Plotnik et al. (2014), PeerJ, 10.7717/peerj.278

https://peerj.com/articles/278/

Interview with and author-Joshua Plotnik

http://blog.peerj.com/post/77061312346/interview-with-an-author-joshua-plotnik

2 comentarios en “Los elefantes también se abrazan

  1. Reblogueó esto en Primate Conservation and Welfarey comentado:
    Fascinating article introducing research at Emory – study shows that elephants comforted distressed companions much like great apes have been observed to do, possibly evidence of convergent empathic capacities – aligns well with the subject of my current posts …

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