El aprendizaje social está detrás de las nuevas tradiciones de forrajeo de los monos vervet

Por Arturo Martínez Sarró, alumno del Máster en Primatología de la Fundació Universitat de Girona • Fundació Mona, convocatoria 2014-16

El aprendizaje social es un mecanismo natural que tienen muchas especies animales altamente encefalizadas. Copiar respuestas a problemas dados es una buena manera para solucionar rápida y efectivamente problemas que ya han tenido otros. El aprendizaje social (Heyes, 1994) es un tipo de aprendizaje realizado mediante la observación de otro animal o sujeto, normalmente de la misma especie (aunque también se puede dar observación interespecífica) o de los resultados y/o productos de la conducta de dicho sujeto.

Dentro del aprendizaje social y la transmisión cultural se definen dos procedimientos: la imitación y la emulación. La imitación (definida por Whiten y Ham, 1992) es el aprendizaje de algunos aspectos muy concretos e intrínsecos de un acto de un individuo; mientras que la emulación (Wood, 1989; y Tomasselo, 1990) es solo la replicación de los resultados observados.

Imagen1En los últimos años, se han desarrollado numerosos experimentos sobre aprendizaje social tanto en humanos (Homo sapiens) como en otras especies de primates (Horner y Whiten, 2005) como los chimpancés (Pan troglodytes), o en otras especies animales. Aun así, aunque la experimentación se ha llevado a cabo de un modo controlado en cautividad o en laboratorio, son pocos los experimentos realizados en libertad que estudien los mecanismos de transmisión social del conocimiento y los procedimientos que subyacen a esta transmisión: el aprendizaje social mediante imitación y/o emulación. En los últimos años el interés por aportar más luz a este campo ha comportado la realización de estudios interesantes como el realizado por Erica van de Waal, Nicolas Claidière y Andrew Whiten entre 2012 y 2013 y publicado este año 2015. El estudio pretende aportar más datos para ver cómo funciona el aprendizaje social de los monos vervet (Chlorocebus aethiops) en libertad.

La metodología usada en laboratorio o en individuos en cautividad es, normalmente, más controla-ble. Para este tipo de investigaciones se suele usar una metodología en donde hay un demostrador que resuelve una tarea de un modo eficiente y magistral mientras otro sujeto observa. Después se permite al observador realizar la tarea. También hay que tener en cuenta que las tareas a realizar, normalmente, tienen más de una posible solución, para poder evaluar el modo de resolución y determinar si se produce un fenómeno de imitación o de emulación. Es lo que se conoce con el nombre de «two-action method». Esta metodología lleva usándose desde el año 1965 (Dawson y Foss), y se ha aplicado con éxito en experimentación con aves, roedores y primates. Por otra parte, la información que se tiene del ámbito natural, estudiando sujetos en libertad, es sólo observacional, y es difícil discernir qué mecanismos actúan en la transmisión social o qué procesos de aprendizaje se dan más. Hay muchos factores, ambientales, sociales y hasta genéticos que pueden influir en lo que se ha observado.

Imagen2El presente estudio de Van de Waal, Claidière y Whiten pretende conjugar el «control» del laboratorio con la observación de los sujetos en su hábitat natural. El trabajo presentado se realizó entre abril de 2012 y octubre de 2013 en el Inkawu Vervet Project de Sudáfrica, con 121 monos vervet en libertad, habituados a la presencia humana para esta investigación. Lo que se inventó para realizar la investigación fue una caja-fruto bautizada como «verbetable», que no es más que un caja cúbica (de 10x10x10 cm) con dos posibles aperturas, una trampilla y una puerta corredera deslizable a izquierda y derecha. En el interior del vervetable se dispone una 20ava parte de manzana.

Imagen3

El procedimiento experimental era similar a los que se realizan en cautividad o laboratorio. Un sujeto era entrenado a resolver la caja-fruto, aunque sólo en una de sus posibilidades; cuando tenía la maestría necesaria era utilizado, es decir, expuesto a la observación de sus congéneres. Después del periodo (estandarizado) de muestra, el dispositivo vervetable era expuesto a los demás sujetos pero con las dos posibilidades de solución. Se implantaron las distintas «tradiciones» en los distintos grupos (3, en este caso) de estudio, que son (a) la apertura con la trampilla, (b) la apertura con la puerta corredera hacia la izquierda; y (c) la apertura con la puerta corredera hacia la derecha.

Los resultados y conclusiones del estudio no son muy contundentes, debido a la dificultad que implica trabajar en libertad y a los factores asociados que pueden interferir (entorno natural -ecosistema-, rango social, interacciones sociales, etc.), aunque los autores observaron que había una correlación entre las opciones preferidas de los monos con lo que habían visto previamente de manos del mono demostrador. Aun así, se escapa si lo que subyace son procesos de imitación, emulación o ambos. Sin embargo sí queda claro el hecho de la implantación de una nueva información en la población así como su propagación. Estos resultados aportarían más evidencias al hecho de que hay muchas especies animales, tanto primates como no primates, que son culturales. Otro dato interesante que observaron fue el peso jerárquico y sus efectos en la población. La presencia de un macho dominante era un elemento disuasorio para interaccionar con la caja-fruto, mientras que la interacción se daba en mayor número cuando el demostrador era una hembra. Es decir, había una clara preferencia de las hembras sobre los machos para ser modelo. También se observó que los individuos juveniles, en un 77%, «resolvían» las cajas frente a un 23% de los adultos. La preferencia de resolución era la puerta corredera (sin ser significativo el sentido de apertura) por encima de la trampilla.

Imagen4

En conclusión, vemos que otros primates, como los monos vervet, son culturales, son capaces de obtener información y transmitirla, aunque no queda muy claro qué tipos de procedimientos de apren-dizaje emplean. Las hembras son preferidas como modelo, hecho que podría estar relacionado con el cuidado de las crías y su «adiestramiento», y que los juveniles, debido quizá a la típica conducta más exploratoria del entorno en edades tempranas, son más resolutivos para esta tarea que los adultos.

Es importante remarcar que los autores advierten que todavía queda mucho camino por recorrer en este ámbito de la investigación del aprendizaje social.

Referencias bibliográficas de interés:

Heyes CM (1994) Social learning in animals: categories and mechanisms. Biol Rev 69(2):207-231.

Tomasello M (1990) Cultural transmission in tool use and communicatory signalling of chimpanzees. In: Parker S, Gibson K (eds) “Language” and intelligence in monkeys and apes: Comparative developmental perspectives. Cambridge University Press, Cambridge, pp 274-311.
van de Waal E, Claidière N, Whiten A (2015) Wild vervet monkeys copy alternative methods for opening an artificial fruit. Animal cognition 18:617-627

Whiten A, Horner V (2005) Casual knowledge and imitation/emulation switching in chimpanzees (Pan troglodytes) and children (Homo sapiens). Animal cognition 8:164-181.

Whiten A, Ham R (1992) On the nature and evolution of imitation in the animal kingdom: reappraisal of a century of research. Adv Study Behav 11:239-283.

Wood D (1989) Social interaciton as tutoring. In: Bornstein MH, Bruner JS (eds) Interaction in human development. Erlbaum, Hillsdale, pp 59-80.

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