«A veces cuando miraba a los monos veía personas»

Publicado originalmente en euskera en: http://nafarroa.hitza.eus/2016/02/26/tximinoei-begira-pertsonak-ikusten-nituen-zenbaitetan/

por Edurne Elizondo
Entrevista a Ione Arbilla @ione_arbilla, alumna del Máster en Primatología de la Universitat de Girona · Fundació Mona, convocatoria 2014-16, en el diario Nafarroako Hitza

2016-02-18, Iruñea. Jone Arbillari elkarrizketa, Chiapasen izan da tximu orrokariak aztertzen. 18-02-2016, Pamplona. Entrevista con Jone Arbilla, ha estado analizando los monos aulladores en Chiapas

2016-02-18, Iruñea. Jone Arbillari elkarrizketa, Chiapasen izan da tximu orrokariak aztertzen.
18-02-2016, Pamplona. Entrevista con Jone Arbilla, ha estado analizando los monos aulladores en Chiapas

Tanto en sus gestos como en sus palabras se nota que la vocación llevó a Ione Arbilla (Pamplona,1990) a estudiar biología. Ha pasado los últimos seis meses en Chiapas (México), estudiando a los monos aulladores. Es un animal protegido, entre otras cosas, para hacer frente al tráfico ilegal que sufre la especie. Emocionada, cuenta que al principio los monos se quedaban muy lejos en la selva, pero con el tiempo cogieron confianza y empezaron a acercársele. Uno de los momentos más emocionantes que vivió fue cuando una hembra le mostró a su cría recién nacida.

¿Decidiste estudiar biología por los primates?

Por los animales en general. Me encantan desde que era pequeña. Pero no solamente los primates. Ahora, tampoco sé si me quiero dedicar solamente a ellos, también estoy dispuesta a ampliar el área de estudio.

Sin embargo has hecho un master de primatología.

Comencé mis estudios en Leioa, y más tarde me fui un año a Italia de Erasmus porque había más oportunidades de aprender zoología. Y el último año lo hice en Madrid. Una vez terminada la carrera decidí hacer un master. Me informé sobre el de primates y me pareció que podría ser interesante.

¿El master te llevó a los monos aulladores?

Sí. En el segundo año del master tuvimos que hacer las prácticas. Ha sido la primera vez que he trabajado en la selva. Por eso decidí irme a México, para que el idioma, al menos, no fuera un impedimento. Sabía que el trabajo no iba a ser fácil y no quise complicar más las cosas.

¿Qué sabías de los monos aulladores y qué es lo que has aprendido?

Lo que aprendí en el master. Sobre todo que este primate es famoso por sus aullidos, como su propio nombre indica. ¡Y qué aullidos! Antes de irme también me comentaron que eran animales muy vagos y me sorprendió. Pero aprendí que la causa de tanto descanso era su dieta.

¿Qué comen?

Sobre todo hojas. A veces también frutos y flores. Eso es muy importante porque dispersan ( las semillas de esos frutos, pero generalmente comen hojas. La digestión de las hojas es muy pesada y dan muy poca energía así que tienen que comer muchas. A causa de estas digestiones tan pesadas duermen siestas muy largas y descansan durante muchas horas.

¿Ellos dormían y tú mirabas?

Sí, pasábamos horas observándolos. Además, llegue en agosto. Calor, mosquitos…

¿Cómo era tu día a día?

Cada mes teníamos que estar en la selva por lo menos 10 días. No siempre era fácil ir detrás de los monos. Cuando hacía mal tiempo, por ejemplo, la niebla cubría la selva y no veíamos absolutamente nada.

¿En general, se encontraban fácil?

En principio no es difícil porque normalmente aúllan al amanecer. Nosotras estudiábamos una población de seis monos y ellos no aullaban casi nunca, porque vivían en un hábitat bastante alterado. La selva estaba al lado de una carretera y rodeada de campos de cultivo.

Sin escucharlos, era difícil encontrar a los monos?

Al principio sí, era difícil. Pensaba que no valía para hacer el trabajo. Pero luego me acostumbré. Luego éramos capaces de distinguir entre ardillas y monos de oído. Los observábamos al menos 7 horas al día.

¿Por qué aúllan?

Para marcar territorio. La explicación tiene mucho que ver con el gasto de energía. Aullando comunican cual es el territorio de cada grupo y así evitan los enfrentamientos físicos. Y también para atraer a las hembras. Parece ser que cuanto más fuerte aúlla un macho más pequeños son sus testículos.

¿Viven en grupos?

Los que nosotras estudiamos, sí. Lo normal es que haya un macho central con algún otro macho y varias hembras. De todas maneras hay por lo menos 6 especies y varían entre ellas. Algunos por ejemplo, son monógamos.

En Chiapas has vivido en una zona zapatista. ¿cómo ha sido la experiencia?

Vivíamos en una comunidad que se llama Agua Azul y había muchas comunidades zapatistas alrededor. Son pueblos autogestionados y lo único que quieren es que se les deje tranquilos. A veces bloqueaban las carreteras como protesta y eran bastante eficaces porque son zonas que están cerca de sitios muy turísticos.

¿Cómo era Agua Azul?

Es una comunidad indígena muy turística y de ahí es donde sacan la mayor parte de sus ingresos.   Las instalaciones y los servicios eran los básicos. Nosotras, dormíamos en la sede de la CONANP, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. El agua del grifo venía del río y cuando te duchabas a veces caían hojas. El modo de vida era sencillo pero tranquilo. Por ejemplo, no había cobertura y eso se agradecía. El poder dejar a un lado la tecnología era un alivio. Me sorprendió que los indígenas tuvieran teléfonos Iphone.

¿Tuvisteis problemas con los zapatistas?

Cuando faltaban pocos días para terminar el trabajo de campo vinieron a casa a decirnos que los zapatistas no querían que nosotras anduviéramos por la selva. La zona donde trabajábamos era un terreno privado que antes había sido campo de ganado. Pero el gobierno de México indemnizó al dueño para que dejara que la selva se reforestara. Luego supimos que no había sido cosa de los zapatistas, sino de algunas personas de la comunidad. Terminamos nuestro trabajo con retraso pero gracias a la intervención de la CONANP todo salió bien.

Has estado en la selva por primera vez. ¿Cómo ha sido la experiencia?

Increíble. En cuanto entramos en la selva teníamos muchos animales alrededor . Me emocionaba con todos. Los monos, al principio, estaban muy lejos del suelo, pero conforme pasaba el tiempo se acostumbraron a nuestra presencia e iban acercándose cada vez más, casi hasta ponerse al lado. Una hembra del grupo tuvo una cría y un día nos la mostró. Fue un momento muy emocionante. También la primera vez que vimos y oímos a los monos fue impresionante.

¿No has tenido malas experiencias en la selva?

Sí, la más grave con abejas. Yo marcaba los árboles de los cuales los monos comían. Y mientras hacía eso un día me caí encima de un enjambre de abejas y me persiguieron por la selva. Me picaron en la cabeza. Pasé miedo la verdad.
¿Has vuelto contenta?

La experiencia ha sido muy bonita. He aprendido muchísimo y me he dado cuenta de que los monos se parecen bastante al ser humano. Una vez, vimos a una madre y a una cría de la mano. Igual que nosotros. A veces cuando los miraba, veía personas. Y es que nosotros también somos primates.

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Un comentario en “«A veces cuando miraba a los monos veía personas»

  1. Ione, espero que leas tu entrevista. Personalmente me ha gustado muchísimo tu experiencia. Estoy interesado en estudiar primatología y me gustaría conversar un poco del tema contigo, soy chileno y como acá no hay muchos estudios sobre el tema estoy pensando emigrar a España.
    Ojalá puedas contactarme, saludos.

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