El espejo nunca miente: eres todo un Primate

Publicado originalmente en Logopithecus

 

Seguimos conociendo al Orden de los Primates, esta vez nos centraremos en las características morfológicas que presentan, su anatomía, la cual nos puede dar pistas sobre el animal y, por consiguiente, saber si nos encontramos ante un primate o un sujeto de otro Orden o grupo.

Podemos fácilmente reconocer a un Primate gracias a sus características anatómicas. Debemos entender que se trata de analizar el conjunto de estos caracteres, y no debemos tratarlos de forma individualizada, ya que podríamos caer en el error de generalizar y que, como hemos visto en los últimos post, es algo que debemos evitar si realmente queremos profundizar en el conocimiento de nuestra naturaleza primate.

Características anatómicas generales de los primates:

  • Extremidades que terminan en manos y pies pentadáctilos
  • Plantígrados
  • Dedo pulgar oponible
  • Clavículas desarrolladas
  • Dentición no muy especializada
  • Uñas planas en lugar de garras
  • Desarrollo cerebral
  • Visión binocular, frontal (visión estereoscópica)
  • Hocicos reducidos
  • Partos individuales
  • Prolongación de los periodos de vida postnatales

Extremidades pentadáctilas: algo que caracteriza a los Primates es la presencia de manos y pies en la terminación de sus extremidades. Además, estas terminaciones están acompañadas de cinco dígitos (cinco dedos en cada mano y pie). Se trata de un rasgo adaptativo asociado a la vida de estas especies animales, lo que permite, en la mayoría de los casos, una elevada capacidad manipulativa, muy estrechamente relacionada con la forma de vida de los Primates en sus diferentes hábitats.

Detalle de pentadactilia en un Tarsero

Detalle de pentadactilia en un Tarsero

Plantígrados: característica que implica el hecho de apoyar de forma completa la planta de los pies y manos en la locomoción, estando también implicados los dedos.

Detalle de la posición plantígrada en Lemur catta

Detalle de la posición plantígrada en Lemur catta

Dedo pulgar oponible: este rasgo concede la capacidad de una manipulación de objetos mucho más específica y concreta, confiriendo a los Primates de una ventaja evolutiva mediante esta función anatómica. Queremos hacer hincapié en el concepto de «ventaja evolutiva» como una variación presente en los diferentes seres vivos favorable para la adaptación de dicho ser a su medio pero, ¡cuidado!, debemos entenderlo como cualquier rasgo que permite el éxito evolutivo de cualquier especie, y evitar la discriminación (ya sea inconsciente, por el uso habitual del lenguaje, o consciente, hallándonos ante, lo que desde Logopithecus consideramos, un error en la base del conocimiento de la biología de los seres vivos), ya que la evolución no hace distinción entre los diferentes organismos que habitamos el planeta, si estamos aquí es porque cada especie poseemos rasgos óptimos para nuestra supervivencia y mantenimiento en el tiempo. Si quieres saber más, pulsa aquí.

Detalle de oposición en pulgar en Pan troglodytes

Detalle de oposición en pulgar en Pan troglodytes

 

Clavículas desarrolladas: en general, nuestro esqueleto ha cambiado poco desde los antepasados comunes al resto de los placentarios. Las clavículas las encontramos en la cintura torácica, rasgo que la mayor parte de los demás mamíferos han modificado enormemente, o incluso perdido.

Detalle de clavículas en Homo sapiens

Detalle de clavículas en Homo sapiens

Dentición poco especializada: la tendencia general en los primates es la reducción del número de dientes; mientras que el aparato dental de los Mamíferos primitivos contenía 44 dientes, los primates poseemos entre 36 dientes (Prosimios) y 18 (Daubentonia madagascariensis, Aye aye). Además, el grado de especialización es mínimo, asociado a las conductas tróficas del Orden.

Detalle de la dentición de un bonobo

Detalle de la dentición de un bonobo

Uñas planas: excepto los titíes y tamarinos (dos tipos de monos del Nuevo Mundo), todos los Primates tienen uñas planas y uñas de los pies en vez de garras, lo que nos sirve para proteger las almohadillas táctiles de nuestros dedos.

Detalle de uñas en Primates

Detalle de uñas en Primates

Desarrollo cerebral: en comparación con el tamaño corporal, los Primates tenemos un cerebro más grande que otros animales. Esta ampliación permite un máximo uso de nuestro entorno y el desarrollo de formas avanzadas de comportamiento social. Los Primates tenemos un tamaño cerebral relativamente más grande, debido, entre otras cosas, a la posición hacia delante de los ojos y la reducción en el tamaño de los músculos de la mandíbula asociados con una dieta omnívora. Además, nuestros cerebros son más complejos.

Detalle tamaño craneal de un Gorila

Detalle tamaño craneal de un Gorila

Visión frontal binocular: la estructura del cráneo muestra que los Primates dependemos más de la vista que del olfato. Todos los Primates tenemos ambos ojos mirando hacia adelante, en el frontal de la cara y dentro de unas estructuras óseas, de modo que el punto de vista de un ojo superpone al otro. La visión estereoscópica implica la obtención de una imagen clara y tridimensional. Por lo tanto, los Primates somos buenos para apreciar las distancias, una habilidad importante para la vida en los árboles. La estructura básica del ojo primate es similar a otros mamíferos; aunque la mayoría de los mamíferos tiene visión monocromática y dicromática, la visión tricromática (en color) es la norma en los Primates que son activos durante el día (diurnos).

Detalle posición frontal de los ojos en Primates

Detalle posición frontal de los ojos en Primates

Hocicos reducidos: característica muy relacionada con la visión primate. Debido a que los ojos se encuentran centralizados en la zona frontal de la cara de los Primates, los hocicos han reducido drásticamente su tamaño, limitando el sentido del olfato. En los prosimios, especialmente los lémures, los ojos no están completamente frontales y el hocico es todavía bastante prominente.

Detalle de la reducción drástica del "hocico" en Rhinopithecus roxellana

Detalle de la reducción drástica del “hocico” en Rhinopithecus roxellana

Partos individuales y prolongación de los periodos de vida postnatales: los Primates normalmente tienen una sola cría por parto, seguimos (como la mayoría de los mamíferos y aves) lo que se conoce como «la estrategia de la K», es decir, tenemos tasas de natalidad bajas, vivimos en ambientes estables con ecosistemas de madurez ecológica, siendo de gran tamaño, con una vida media larga y edad reproductiva tardía. Al nacer, en lugar de estar completamente pre-adaptados filogenéticamente, los Primates poseemos una mayor disposición a completar nuestras adaptaciones comportamentales durante la ontogenia. La ventaja de este proceso sería el tener una mayor plasticidad en la conducta, y por ello, una mayor capacidad para adaptarnos a los retos del ambiente.

Detalle de crianza en un Sifaka

Detalle de crianza en un Sifaka

Ahora bien, ¿significa esto que cada especie dentro de nuestro Orden presenta todas y cada una de estas características? Mirémonos al espejo y hallaremos la respuesta. Casi todas las especies presentan excepciones que hacen de este grupo de animales un Orden asombroso y peculiar (tanto como cualquier otro grupo animal o vegetal). Cada suborden, familia, género e incluso especie, presenta diferentes grados, variaciones y modificaciones propias, en favor de una mejor adaptación a su entorno, lo que afecta directamente al desarrollo de su conducta.

Citando nuestro anterior Post, donde sentábamos las bases para profundizar en el conocimiento de la Primatología, tomaremos como hilo conductor las singularidades de diferentes especies del Orden de los Primates. Por ello, hoy os presentamos al Mono Araña Negro (Ateles paniscus), que nos ayudará a comprender que la anatomía de las diferentes especies de nuestro grupo tiene puntos en común, pero también diferencias remarcables.

Ateles paniscus

Ateles paniscus

Suborden: Haplorrhini
Infraorden: Simiiformes
Familia: Atelidae
Subfamilia: Atelinae
Género: Ateles
Especie: A. paniscus

Esta especie la podemos encontrar en diferentes zonas de América del Sur: en los bosques tropicales húmedos perennes de Brasil, en los bosques pantanosos de la Guayana Francesa, en los bosques de sabana de alta montaña de interior de Surinam y posiblemente en los bosques orientales de Venezuela, debido a la ausencia de barreras geográficas.

Podemos reconocerlos gracias a su pelo largo (característica que los diferencia de las otras seis especies de este género), de color negro, que está ausente en la cara. Esta última presenta una coloración rojiza característica en los individuos adultos. La apariencia de araña, que da nombre a esta especie, se la dan sus largas extremidades y cola.

Debido a su vida arbórea presentan adaptaciones morfológicas. Por un lado sus largas extremidades anteriores, ajustadas a la locomoción “mano a mano”, la braquiación. Sus manos presentan forma de gancho para facilitar el agarre. Pero, ¿qué es lo que hace tan singular a esta especie?

Detalle de las manos del género Ateles

Detalle de las manos del género Ateles

En sus manos encontramos el rasgo más característico y auténtico (que también comparte con las especies restantes que conforman en género Ateles): carecen de pulgar. Se trata de una adaptaciónespecializada, su antepasado tenía dedo pulgar oponible, pero se ha perdido debido a la falta de uso en el ambiente arbóreo.

Por otro lado podemos hablar de la funcionalidad de sus largas colas. Se trata de un «tercer brazo» que disminuye el balanceo en la locomoción y, por tanto, se evita un gasto energético innecesario. Facilita, por tanto, el desplazamiento a través del dosel. Se trata de una cola prensil, que en su terminación presenta un parche sin pelo, una almohadilla de fricción que facilita el agarre como si de un dedo de la mano se tratase, ¿casualidad?

Ateles paniscus haciendo una llamada, usando sus extremidades y cola para sujetarse (By Nick Gordon)

Ateles paniscus haciendo una llamada, usando sus extremidades y cola para sujetarse (By Nick Gordon)

Estos animales son frugívoros por excelencia, presentando una baja diversidad en su dieta. En periodos de escasez incluyen en su menú flores, hojas, raíces, corteza y miel. Debido a su gran tamaño corporal necesitan grandes cantidades de fruta, lo que se traduce en grandes desplazamientos diarios en su búsqueda. Por esta razón, en la conducta trófica, la cola prensil está altamente implicada, ya que emplean comportamiento suspensorio y así pueden liberar sus manos, además de que les facilita los largos desplazamientos para satisfacer sus necesidades.

En cuanto a su comportamiento social, en esta especie, la territorialidad no está muy marcada, ya que los grupos se superponen. Se trata de animales que muestran un sistema social de fisión-fusión (como los Chimpancés-Pan troglodytes). Las relaciones sociales son complejas, y a pesar de presentar similitudes con los patrones de los Chimpancés, la jerarquía social no parece estar muy marcada; de esta forma se aseguran la disponibilidad de alimentos en épocas de escasez.

Por último, debido a su considerable tamaño, la presión depredadora no es elevada. Conviven con multitud de especies animales que no suponen un riesgo para su supervivencia.

¡Esperamos que os haya gustado! Si es así, seguiremos indagando en nuestra naturaleza primate y así, poco a poco, aumentar nuestro conocimiento sobre la nuestra, y el resto de especies de nuestro Orden.

Bibliografía

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Van Roosmalen, M. G. M. (1985). Habitat preferences, diet, feeding strategy and social organization of the black spider monkey [Ateles paniscus paniscus Linnaeus 1758] in Surinam. Acta Amazonica, 15, 7-238.

Russell A. Mittermeier, Anthony B. Rylands and Don E. Wilson. Illustrated by Stephen D. Nash. 2013. Handbook of the Mammals of the World. Vol. 3. Primates.

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The IUCN Red List of Threatened Species. http://www.iucnredlist.org/.

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