¿Qué sentido tiene emocionarse?

Por Iria González Quiroga (@iriagq), alumna del Máster en Primatología UdG – Fundació Mona, convocatoria 2016-18

Actualmente encontramos un desacuerdo fundamental entorno a la naturaleza de las emociones, tanto en el ámbito de la psicología y las ciencias cognitivas como en el de la filosofía. El principal problema surge de la idea de que «las emociones son fenómenos complejos que presentan distintos componentes ―pensamientos, cambios fisiológicos, comportamientos, expresiones faciales…― que se coordinan e interaccionan entre ellos», tal como comenta Andrea Melamed del Instituto de Investigaciones Filosóficas de Buenos Aires.

Para poder resolver este conflicto, algunos psicólogos evolucionistas ―entre los que destacan John Toobby y Leda Cosmides― se han valido de las emociones para dar solución a algunos de los enigmas desde su marco teórico. Pero, ¿qué es la psicología evolucionista?

La psicología evolucionista se caracteriza por ser un intento de unificar empírica y teóricamente las ciencias psicológicas, sociales y conductuales en un único marco conceptual evolucionista. Esta nueva disciplina considera que muchas de nuestras capacidades psicológicas pueden ser explicadas a través de mecanismos de selección natural.

Las emociones, ¿Adaptación o defecto?

Si pensamos en nosotros mismos como una máquina, podemos decir que disponemos de diversos programas para solucionar los diferentes problemas a los que nos enfrentamos en nuestro ambiente. El hecho de que puedan funcionar diferentes programas a la vez podría provocar un bloqueo del sistema o una mala respuesta. Para evitarlo necesitamos de metaprogramas, y es aquí donde entrarían en juego las emociones. La función de las emociones ―o metaprogramas― es la de coordinar la ejecución de todos los demás programas para poder evitar la sobresaturación y las interferencias en el sistema. Es decir, si me encuentro en situación de peligro se desactivará el programa de descanso y se activarán los programas de evasión. En palabras de Steven Pinker ―uno de los psicólogos evolucionistas más eminentes―:

«Las emociones son los mecanismos que plantean las metas más elevadas del cerebro. Una emoción, cuando ha sido desencadenada por un momento propicio, activa a su vez la cascada de submetas y subsubmetas a las que denominamos pensar y actuar»

Por lo tanto, según las tesis de Pinker «existe un origen adaptativo de las emociones, disponen de una funcionalidad específica que surgió por selección natural y coordinan la acción conjunta de los programas o subprogramas». Pero, ¿cómo podríamos corroborarlo?

Considerando como emociones básicas la felicidad, la tristeza, la ira y el miedo, escogemos el miedo a ser depredado como ejemplo. En ese caso, podemos conceder que «una prueba de que los miedos son adaptaciones y no sólo defectos en el sistema nervioso, es el hecho de que los animales que han evolucionado en islas donde no existen depredadores pierden el miedo y pasan a ser presas fáciles para cualquier intruso» comenta Pinker. Esto refleja claramente una adaptación al ambiente o hábitat de la población. Además, sabemos que encontrarse en un estado emocional involucra cambios en el interior. Algunas de las variaciones que encontramos son cambios de los umbrales de percepción y atención, en la fisiología del individuo e incluso desplazamientos de las metas y motivaciones o activación de reglas decisión de conductas (esconderse, quedarse inmóvil, …) respuestas que pueden ser automáticas o involuntarias.

Con estos podemos considerar las emociones como parte de la solución biológica a un problema.

¿Debilidad o fortaleza?

En el mundo occidental, en ciertas situaciones, se considera «debilidad» mostrar sentimientos o emociones en público. Realmente, ¿tenemos que esconderlos?

Los sentimientos son el resultado de las emociones, con la caracterización de que suelen ser de larga duración. Un ejemplo de sentimientos muy estudiado en la psicología evolucionista son los celos. Los celos son el resultado de la interacción de diferentes emociones. Pero, ¿tienen sentido evolutivo?

Según algunos estudios basados en psicología evolucionista, existen diferencias entre sexos en la precepción subjetiva de los celos. Según Laura Portilla y colaboradoras «las diferencias de los celos desde un punto de vista de dimorfismo sexual es causado por procesos adaptativos de la especie y difiere según el sexo». Las investigadoras consideran que «los hombres manifiestan mayor molestia que las mujeres ante la infidelidad sexual debido, biológicamente, a la amenaza percibida respecto a su función reproductora. En cambio, las mujeres estarían más afectadas ante una infidelidad emocional, al percibir una posible pérdida del rol protector de los descendientes». Por lo tanto, los celos tendrían una función adaptativa diferente en machos y hembras y se relacionarían con la supervivencia, la protección y la transmisión de nuestros genes a los descendientes.

Es decir, lo que consideramos a veces una debilidad ―mostrar los sentimientos y emociones― es en realidad una adaptación al medio. Así que no te reprimas y deja que tu naturaleza fluya…

“La muestra de emociones, puede ser en realidad una fortaleza adaptativa que nos llevó a ser la especie que somos.”

REFERENCIAS

  • Melamed, A. F (2016), Las emociones como metaprogramas: lo que la psicología evolucionista nos puede enseñar sobre éstas. Ludus Vitali.                                                                                                                                     https://www.researchgate.net/publication/306940480
  • Portilla, L. Y., Heano, G. C. & Isaza, L. (2010), Diferencias sexuales en la experiencia subjetiva de los celos: una mirada desde la psicología evolucionista. Pensamiento Psicológico, vol 8, núm 15, pp. 53-66. https://www.researchgate.net/publication/49613748
  • Jack, R. E., Garrord, O.G.B. & Schyns, P.G. (2014). Dynamic facial expressions of emotions transmit an evolving hierarchy of signals over time. Pensamiento Psicológico, vol 8, núm 15, pp. 53-66. Current Biology.                 Referenciado en: https://psicologiaymente.net/psicologia/emociones-basicas-cuatro-seis

 

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