Las madres no están solas: los machos de chimpancé también se interesan por sus crías

Por Sara Vicente, alumna del Máster en Primatología de la Universitat de Girona – Fundació Mona (convocatoria 2016-18)

Tradicionalmente se ha considerado que la promiscuidad sexual en los animales reduce la certeza de paternidad de los machos. Así, libres de toda responsabilidad para con sus retoños, los machos pueden destinar más tiempo y esfuerzos a otras actividades. Pero, ¿se cumple siempre esta norma?

Varios estudios han encontrado evidencias de que en algunas especies promiscuas, los padres sí reconocen e incluso dedican ciertas atenciones tanto a sus crías como a las madres. En el caso de los primates, se ha visto que estos cuidados suelen estar relacionados con la protección y tienen consecuencias beneficiosas para las crías. Por ejemplo, la reducción del riesgo de ser asesinadas por otros miembros del grupo.

¿Quiere decir esto que el cuidado paternal en especies promiscuas ha aparecido porque favorece la supervivencia de las crías? Bueno, eso es lo que sugieren algunos estudios. Pero otros apoyan una hipótesis alternativa: el esfuerzo de los

Schweini, una chimpancé del Parque Nacional de Gombe (Tanzania), con su primera cría, que perdió posiblemente a causa del infanticidio.

machos en el cuidado de las madres y sus crías les permite ganar puntos para volver a aparearse con esas hembras. Por tanto, no sería un esfuerzo paternal sino un esfuerzo de apareamiento.

En el caso de los chimpancés, un artículo publicado en 2006 por la investigadora Julia Lehmann y su equipo, del prestigioso Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, reveló que los machos mostraban esta tendencia a interactuar más con sus propias crías que con otras. Los autores consideraron que sus resultados apoyaban la hipótesis del esfuerzo paternal, proponiendo que los chimpancés machos también dedican ciertas atenciones a su descendencia. Sin embargo, no tuvieron en cuenta la posibilidad del esfuerzo de apareamiento.

¿Estaban realmente interesados los machos en relacionarse con sus crías…, o más bien con sus madres? Para resolver esta incógnita, el equipo de Carson M. Murray ―del Centro Avanzado para la estudio de la Paleobiología Humana de la Universidad George Washington― puso en marcha un estudio de larga duración recientemente publicado en la revista Royal Society Open Science. El proyecto se llevó a cabo con chimpancés del Parque Nacional de Gombe (Tanzania) y pretendía alcanzar dos objetivos: primero, corroborar los resultados de Lehmann, y segundo, averiguar si el comportamiento de los machos les ayudaba a convertirse de nuevo en padres junto a las mismas hembras.

Durante 25 años recogieron información de una de las comunidades del parque, la de Kasekela. Para esto se dedicaron a seguir y observar el comportamiento tanto de los padres como de las madres y sus crías. El siguiente paso fue analizar la información recogida: calcularon la proporción de tiempo que cada macho había pasado con su familia y también la que cada cría había estado interactuando (jugando o acicalándose) con un macho concreto.

Chimpancé macho con una cría

Por último, se relacionó el tiempo que cada hembra había pasado con el padre de su cría con la probabilidad de que éste lograra también la paternidad de su siguiente retoño. Los resultados les permitieron responder a sus preguntas sin dejar lugar a dudas:

¿Pasan los machos más tiempo con las madres de sus crías que con otras hembras? Sí, especialmente durante los 6 primeros meses de vida de la cría. Haciendo click aquí se puede ver la atención que recibe Gremlin, una chimpancé del Parque Nacional de Gombe que acababa de tener gemelos, por parte de Frodo, el que se cree es el padre.

¿Interactúan las crías con sus padres más que con otros machos adultos? Sí, aunque durante los primeros meses apenas se relacionan con ningún macho adulto, sí lo hacen más adelante y mucho más con sus padres.

¿Estas interacciones del macho con la madre/cría aumentan su probabilidad de convertirse en padre de la siguiente cría de esa hembra? No, tan sólo el 22% de los machos resultaron ser padres junto a las mismas hembras en la generación siguiente.

Con estos resultados, Murray y su equipo concluyeron que «a pesar de que los chimpancés son una especie promiscua, sí existe reconocimiento de las crías por parte de los machos y un cierto esfuerzo en su cuidado». Este mecanismo podría servir como prevención del infanticidio y no parece tener nada que ver con la probabilidad de volver a ser padre con una hembra concreta.

 

Referencias

Lehmann, J., Fickenscher, G., & Boesch, C. (2006). Kin biased investment in wild chimpanzees. Behaviour, 143(8), 931-955. https://doi.org/10.1163/156853906778623635

Murray, C. M., Stanton, M. A., Lonsdorf, E. V., Wroblewski, E. E., & Pusey, A. E. (2016). Chimpanzee fathers bias their behaviour towards their offspring. Royal Society Open Science, 3(11), 160441. https://doi.org/10.1098/rsos.160441

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