Cincuenta y más sombras de gris

Los primates somos mamíferos un poco degenerados que hemos cambiado las oscuras tinieblas de la noche por la belleza hedonista de la luz del día. Para un roedor el mundo es algo percibido sobre todo a través de ruidos y de olores, mientras que para nosotros, simios, el mundo está hecho de formas y de colores.