El tamaño sí importa

En la mayoría de los casos, los espacios que podemos ofrecerles en cautividad, nunca serán comparables con los que disponen en la selva. En Estados Unidos, a modo de ejemplo, las instalaciones donde se alojan los chimpancés suelen medir entre el 0.1 y el 0.0035 % de su área de actividad natural, que sería aproximadamente de unos 20 km².